domingo, 22 de noviembre de 2009

Vendiendo Periodicos desde hace mas de 75 años


El viernes EL DIARIO VASCO celebra su 75 cumpleaños. Esta mujer de 85 vende el periódico desde el primer número, en 1934. Su vida es otra cara del periodismo.


Nací en Zarautz hace 85 años.
Soy soltera.
Mis padres vendían periódicos y sus hijos, mis siete hermanos y yo, trabajamos en el negocio desde críos.
Cuando salió el primer número de EL DIARIO VASCO yo tenía diez años, vendía el periódico y lo llevaba a casas.
Cuando empezó el euro dejé de estar al pie del cañón pero vengo cada mañana a Urquía, la librería familiar.

- ¡Y pensar que algunos periodistas aún se consideran la parte más importante del periódico!
- Si no estuviésemos los vendedores de Prensa, ¿quién os iba a leer?
- No me salen las cuentas: este periódico cumple el viernes 75 años y usted tiene 85. ¿Cómo puede ser que lo venda desde el primer día?
- ¡Porque a los diez años yo ya estaba vendiendo periódicos! Los jóvenes os pensáis que la vida siempre ha sido tan fácil como ahora.
- Pues cuénteme.
- Mis padres vendían ya periódicos en un local de la calle Mayor de Zarautz. Eran años duros y los hijos, en cuanto empezábamos a andar, ayudábamos. Yo a los diez años ya repartía el periódico por medio Zarautz. Primero, La Constancia. Y cuando salió EL DIARIO VASCO, pues DV.
- A golpe de zapatilla...
- Primero, andando. Pero un día, un capitán del Ejército al que cada mañana llevaba el ejemplar del día me regaló una bici. Y entonces repartí con la bicicleta.
- Sus hermanos ayudaban. (Como Paco Urquía, institución en Zarautz presente en la entrevista, que ayuda a Carmen en las respuestas).
- En esos años de guerra y posguerra metieron a nuestro padre en la cárcel. Yo, Carmen, ayudaba a mi madre, y los hermanos, a medida que iban creciendo, se iban sumando al reparto. Los chicos repartían periódicos a primera hora, antes de entrar al cole. Y cuando fueron mayores, repartían antes de trabajar en la fábrica.
- ¿Cómo era el trabajo entonces?
- Llegaba el periódico en el tren que venía de San Sebastián a las siete de la mañana. Recogíamos los paquetes y empezábamos el reparto. ¡A través de nuestro puesto se llegaron a vender tres mil ejemplares de DV! Luego, a la tarde, había que volver a la estación a por Unidad y los periódicos de Madrid. En aquellos veraneos de Zarautz había muchísimos turistas que pasaban meses aquí y consumían todos los periódicos.
- ¿Por ejemplo?
- A Gómez Acebo, presidente entonces del Banco de España y suegro de la hermana del Rey le llevábamos cada día trece periódicos. Todos los locales, los de Madrid y tres extranjeros: el Herald Tribune, Le Figaro y Le Monde.
- Así que se codeaban con todo el glamour del veraneo.
- La que luego sería reina Fabiola era amiga de la casa. Muchas veces venía a la librería, se ponía a nuestro lado del mostrador y se pasaba largos ratos de tertulia. Con esto de la venta de periódicos se aprende mucho sobre la gente.
- ¿Por ejemplo?
- La gente más importante era la más sencilla y cercana. Y en navidades, a la hora del aguinaldo, era más espléndida la gente con menos dinero y más tacaña la más rica.
- Ejercían también de 'oficina' para el periódico.
- Los corresponsales de DV en Zarautz dejaban en la librería sus crónicas. Recuerdo a Jose Mari Arocena y Paul Aramburu, que traían sus sobres. Hubo otro corresponsal, Serafin Olabezela, que escribía sus crónicas primorosamente a mano. Cuando estaba enfermo, mi hermano Sebastián le sustituía: como la gente dejaba en la tienda las notas y avisos, ahí teníamos el material para la crónica.
- Y siempre pensando en el tren correo de la noche.
- Llevábamos las crónicas de los corresponsales a la estación para que el tren de las nueve menos veinte de la noche recogiera el material y llegara la misma noche a la redacción para salir en el periódico del día siguiente.
- ¡Tiempos aquellos, que los periódicos cerraban tarde y los periodistas eran reyes de la madrugada!
- Nosotros no descansábamos nunca. Los lunes no había DV pero vendíamos La Hoja del lunes.
- Cuando llegó el euro usted optó por irse retirando.
- Sí, aún vengo cada mañana un rato pero el negocio está en manos de nuestras sobrinas, Mari Carmen y Elena.
- ¿Cómo ve el cambio de los periódicos de entonces a hoy?
-Hay mucha tele, internet y todo lo que quieras, pero a la gente le sigue gustando el contacto con un periódico de papel de verdad.
- El viernes DV cambia de diseño. Lo que no cambia es que, gracias a gente como usted, llega al lector.
- ¡Que el periódico cumpla otros 75 años más... y todos lo veamos!

http://www.diariovasco.com/20091122/ultima/vendo-desde-salio-hace-20091122.html