miércoles, 16 de diciembre de 2009

El ‘Abendblatt’, primer gran diario alemán de pago en internet


Desde el pasado 14 de diciembre, unos pequeños iconos acompañan algunos de los titulares que conforman la página de inicio de la versión digital del Hamburger Abendblatt. Se trata del símbolo del euro: los contenidos regionales del diario hamburgués ya han abandonado la gratuidad. Los lectores están encolerizados, según describe el periodista de la televisión pública alemana Fiete Stegers, mientras los editores califican la medida como inevitable.


7,95€ al mes. Ése es el precio que la dirección del Hamburger Abendblatt ha fijado para sus contenidos regionales (Hamburgo y el norte de Alemania), salvo para los suscriptores de la versión en papel, que quedan eximidos del pago. El resto de las secciones del diario continúan, por el momento, siendo accesibles sin necesidad de desembolsar cantidad alguna.
La dirección del periódico, que forma parte del conglomerado editorial de corte conservador Axel Springer AG (editora del populista Bild o el liberal Die Welt), aduce un único argumento: el periodismo cuesta dinero. “Hace tiempo que nuestra versión web ofrece mucho más que una translación a la pantalla del papel: infografías, acceso a la hemeroteca desde nuestra fundación [1948], blogs, videoblogs y otros contenidos específicos para abendblatt.de”, alega el subdirector Matthias Iken. “¿Son 30 céntimos al día mucho pedir a cambio de información, en los tiempos en los que por un café recalentado en un vasito de cartón te cobran 3 euros?”, se pregunta.
Varios centenares de lectores ya le han respondido con muestras de rechazo en la propia web. Por su parte, el experto Stefan Niggemeier también critíca la decisión:
“Se trata de un intento desesperado de salvar el viejo modelo, muy confortable para las empresas, de suscripciones y ventas de diarios completos. El Abendblatt sigue así la misma estrategia equivocada de la industria discográfica”.
Los intentos por bajar la barrera de la gratuidad a los contenidos periodísticos se han mostrado, hasta el momento, erróneos en gran medida. Los lectores del siglo XXI saben y pueden comparar al instante, y encuentran enseguida opciones gratuitas. Sólo productos muy específicos (como la información que ofrece el Wall Street Journal) son capaces de seguir generando visitas incluso siendo de pago. No es ningún secreto por qué el Abendblatt -que en papel goza de una circulación de un cuarto de millón de ejemplares y casi 800.000 lectores diarios- apuesta por los contenidos regionales para probar el freemium.
De hecho, más que un test del diario hamburgués, se trata de la prueba de fuego de la Axel Springer AG, la principal editora de prensa del país más poblado de la Unión Europea. De cómo funcione el experimento en Hamburgo dependerán futuras decisiones en torno a diarios como el Bild, que con 3.300.00 ejemplares diarios es el más comprado en los kioskos del continente. No en vano, en cuanto el Abendblatt anunció su decisión, el Welt -también propiedad de Axel Springer AG- retiró de su web la sección local de Hamburgo, para no alentar la deserción de los lectores.