jueves, 16 de julio de 2009

¡Quiosqueros, maricones!

Copio escrito de" Pies para quiosquero"de fecha 3 de Octubre de 2006 y como dice la canción.... la vida sigue igual........
Un saludo.

maricón
1. m. vulg. marica (hombre afeminado). U. t. c. adj.
2. m. vulg. sodomita (hombre que comete sodomía).
3. m. U. c. insulto grosero con su significado preciso o sin él.

Los quiosqueros somos una pandilla de maricones.
Utilizo la tercera acepción del diccionario (insulto grosero SIN su significado preciso), que de los otros no tengo nada que decir.
Nos pasamos todo el día protestando por casi todo:- Cantidad de cartones que nos envían- Faltas en el género- Ignorancia absoluta en las reclamaciones que se hacen a las distribuidoras- Bajada unilateral de los márgenes- Pago de portes- ···Un par de ejemplos…a) El domingo 24/09, El País lanza una nueva promoción: Guía de la Salud. El primer número es gratis y además regalan las tapas (carpeta de cartón duro de 3 dedos de lomo). Según el propio El País, el domingo salen a la venta más de 900.000 ejemplares. En este quiosco se vendieron 50. La colección la están siguiendo 3 personas.
Vamos a suponer que, en todo el país, la sigue un 10%. Seamos benevolentes: el 20%. Más de 700.000 carpetas se fueron a tomar por saco. Y nosotros tuvimos que almacenar durante dos días el material.b) Los fines de semana, por problemas laborales, La Vanguardia se imprime fuera de Barcelona pero todo el acompañamiento (magazine del domingo, tv manía, què fem?...) se imprime aquí. Entre jueves y viernes los quioscos se inundan con todas las porquerías que habremos de repartir viernes, sábado, domingo y lunes.Los quiosqueros pagamos más de 50.000 pts. al mes en portes. Todos los días se recibe género pero la recogida de sobrantes va como sigue:- Periódicos. Recogen todos los días salvo sábados, domingos y fiestas de guardar.- Revistas. Una vez por semana, el día que ellos marcan.Mientras tanto, el género se amontona en el quiosco. Cuanto mayor es el montón, más fácil es perderle la pista y hacer la devolución fuera de tiempo.Y los quiosqueros tragamos.Lo del almacenaje es sólo uno de los problemas con los que tenemos que lidiar a diario pero hay muchos más. ¿Cómo es posible, pregunto, que unos chicles me salgan más baratos comprados en un supermercado que comprándolos a la distribuidora? ¿Cómo puede ser que si en 100 T-10 (inversión de 653,60 €) extravío 2 tarjetas, y se extravían, pierda dinero?En Barcelona hay dos “Asociaciones de Vendedores de Prensa” que, en vez de estar peleando por mejorar el funcionamiento de los quioscos, se dedican a pelearse entre ellos. En varias ocasiones han asegurado haber llegado a un acuerdo con las distribuidoras para que no se paguen los portes. Seguimos pagando. En otras comunidades los quioscos reciben un macrocartón de cada una de las colecciones de la cartoná. El resto del género viene en envoltorios razonables y manejables. Aquí todo va en macrocartón.Y los quiosqueros tragamos.Vivimos en un país en donde su gente, por un penalty injusto, es capaz de reventar la Fuente de Canaletas, la de la Cibeles o hasta la misma Torre del Oro pero, cuando hay que defender las habichuelas, se escagarrucia. En el mejor de los casos echamos una bronca al repartidor que es quien menos culpa tiene. Él trae lo que le dan. Como ellos mismos nos dicen:- Tienen ustedes la sartén por el mango y no son capaces de hacer nada.Si nosotros no vendemos revistas y periódicos ¿dónde se venderán?. ¿En los supermercados? No imagino a los clientes que pasan entre 8 y 9 de la mañana y que van con el cohete en el culo, entrando en un super, cogiendo el diario y guardando cola hasta que les toque pagar.No haría falta ser muy drásticos. Simplemente no sacar a la venta un diario distinto cada día y un par de revistas cada semana. Veríamos cómo se mueve el cotarro.Durante la Transición, grupos de extrema derecha quisieron extender el slogan “Con Franco vivíamos mejor”. El PSUC, partido comunista que aún no había tocado poder y, por tanto, andaba cerca del pueblo, lo cambió por “Contra Franco vivíamos mejor”. Y, en cierto modo, tenían razón. Contra Franco nos tirábamos a la calle y sabíamos que nos jugábamos un pelotazo de goma en un ojo. Hacíamos huelgas solidarias con los mineros de Asturias, con los obreros de SEAT, con los albañiles de Granada… Poníamos a parir a RENFE, CAMPSA, Telefónica… porque eran monopolios. Ahora, en teoría, no hay monopolios pero yo no puedo elegir la distribuidora que me sirva una determinada revista o cuántos ejemplares necesito. Y si me pongo chulo, me cortan el servicio.Y los quiosqueros tragamosLo dicho, estamos amariconados.

http://quiosquero.blogspot.com/2006/10/quiosqueros-maricones.html