jueves, 29 de enero de 2009

Ser kioskero es un trabajo muy esclavo



Francisco Gutiérrez es dueño del quiosco de la Cruz Blanca y delegado en Antequera de la Asociación de Quiosqueros.
¿Desde cuándo es quiosquero?
Con este quiosco mi familia lleva 35 años, pero a mi nombre está desde hace 12. Lo tenía mi padre y luego me quedé yo con él y me hice autónomo.
¿Y dan las ventas para comer toda una familia?
Arrimando un poquito de aquí y otro de allí, sí; pero para una familia que no sea muy grande.
¿Qué es lo que más se vende?
Prensa, revistas, tabaco...
¿Y qué es lo que está más de moda ahora para los niños?
Los Gormiti, unos sobres con muñecos. Han sido un 'boom' y cada sobre vale 2,50 euros. Se ha vendido muchísimos.
¿Cómo recibió la normativa sobre el tabaco que les obligó a poner máquinas dispensadoras en sus quioscos?
Tuvimos que hacer una manifestación y una huelga. Al final nada más que estamos autorizados a venderlo los quioscos de venta de prensa en vía pública y los bares.
Usted es también delegado en Antequera de la Asociación de Quiosqueros de Málaga y Provincia. ¿Desdecuándo ejerce este cargo?
Desde que empezamos con las máquinas de tabaco, hace unos cuatro años.
¿Cuáles son los principales problemas que tienen los quiosqueros?
Los que tenemos prensa tenemos algunos problemas con las distribuidoras.
¿Cómo es su trabajo día a día?
Muy esclavo, ya que son muchas horas al día. Abro a las 6.30 y cierro a las 21.00 horas. Yo abro, yo cierro, yo hago devoluciones... todo.
¿Se nota la crisis?
Sí se nota. La gente ya no sigue tanto los coleccionables.
MÁS INFORMACIÓN: C/ Cruz Blanca, s/n. Antequera.