lunes, 17 de noviembre de 2008

Los quioscos no son el problema

.Justicia es, lo que necesitan las personas que tienen un quiosco en Barcelona y que han sido advertidas de la necesidad de mantener los productos dentro de los límites del quiosco, sin invadir las aceras, un espacio reservado a los peatones. En caso contrario, ¡multa!En primer lugar, no parece que los quiosqueros tengan ninguna responsabilidad ni con respecto al diseño de los quioscos ni en el hecho de que cada una de las revistas que venden vaya retractilada con plástico sobre un enorme cartón y acompañada de cualquier bobada --una bolsa, un impermeable, un cinturón...-- que es, supuestamente, un anzuelo para los compradores. ¡Anzuelo que la mayoría acabamos tirando a la papelera junto con el plástico y el cartón! Y tampoco son culpables de las toneladas de papel en el periódico del domingo.En segundo lugar, no parece que los peatones estén muy inquietos por el despliegue de material fuera de los límites del quiosco. Más bien parecen preocupados por esquivar a tiempo al ciclista o al motorista que circulan por la acera. O enfadados porque no pueden pasear por la Diagonal despreocupadamente, sino que tienen que llevar siempre conectado el radar detecta-bicis.En tercer lugar, es obvio que resulta más fácil multar a los propietarios de los quioscos, que siempre están en el mismo lugar, que no a los motoristas o ciclistas que ponen en peligro la integridad de los peatones, puesto que, para ello, se necesita mucha más vigilancia en la ciudad.Visto el caso para sentencia, considero que los quioscos no son el problema. Y que, para la tranquilidad de los peatones, hay que perseguir a los vehículos que invaden las aceras. Esto sería de justicia.