martes, 15 de abril de 2008

'Wall Street Journal' persigue una parodia humorística del periódico


Aumenta la competencia para 'Wall Street Journal'. Su nuevo rival no apuesta por marcar la pauta en el sector. Tampoco por la exclusividad de datos económicos. Ni siquiera por el rigor informativo. 'My Wall Street Journal' no necesita tantas cualidades. Le sobra con una: el sentido del humor.
Esta sátira del diario propiedad de Rupert Murdoch ha logrado, en la semana de lanzamiento, que la publicación se agotara en algunos quioscos californianos. Sin embargo, su éxito podría deberse a motivos diferentes a la confianza de los lectores.
'The New York Times' recoge el relato de un quiosquero angelino, que narra cómo un miembro del 'Wall Street Journal' original visitó su lugar de trabajo para comprar los ejemplares satíricos.
"Este hombre suele venir para traer material promocional de su periódico, como bolsas o pegatinas", ha explicado Alexander Laurence, quiosquero de profesión. A continuación, "se los llevó todos", ha añadido Laurence, que asegura que asegura que el particular cliente "había visitado diferentes quioscos de prensa" comprando ejemplares de 'My Wall Street Journal'.
"Primero expuso que tenía que hacer unas correcciones o que aún no debería estar en la calle, pero más tarde reconoció que no estaba editado por 'The Wall Street Journal", ha expresado David Metz, un cliente que presenció la escena.
El responsable de la publicación, Tony Hendra, empezó a parodiar periódicos en el año 1982 -una de sus 'travesuras' llevó el nombre de 'Off The Wall Street Journal'- y asegura que no tiene conciencia de que se hayan secuestrado ejemplares, aunque reconoce que "sería bueno para las ventas". "Me parecería divertido que compraran las 250.000 copias. Podríamos imprimir más", ha comentado con sorna.
El parecido entre 'WSJ' y su versión burlona son evidentes. La misma tipografía y maquetación del original se repiten a lo largo de las 24 páginas de 'My Wall Street Journal'. Su apariencia remite a 'The New York Post', el británico 'The Sun' o la amarillista revista 'Star', todos propiedad de Murdoch.
"Nuestra idea inicial era crear el diario que existe en las fantasías más febriles del magnate de los medios", asegura Hendra, que en principio no prevé más ediciones del polémico periódico.
El diario de humor cuenta con secciones como 'Page Sex' ('Página Sexo'), que parodia la sexta página del diario ('Page Six). Otra de las polémicas secciones es 'Obitcharies', un juego de palabras que remite a celebridades como Susan Sarandon tomando la apariencia de un obituario.
Entre los temas tratados, visibles en su página web, hay hueco para 'Baruch' Obama, rebautizado por las dudas sobre su verdadera religión, o para el presidente George W. Bush, que protagoniza el titular de apertura por su supuesta abolición de la muerte.
Los editores del diario se han decantado por internet como medio publicitario. En una campaña viral, falsean un enfado de Rupert Murdoch, propietario de Fox y 'Wall Street Journal', con motivo del lanzamiento del nuevo diario.
"¿Qué se supone que es 'My Wall Street Journal'", se pregunta el falso Murdoch en el vídeo, aireado por YouTube y algunas páginas satíricas. "¿Estás grabando esto?", le increpa al supuesto cámara, poco después de pedir que se hagan desaparecer, una a una, todas las copias paródicas y echar a sus responsables.