viernes, 18 de abril de 2008

Los quiosqueros de Málaga podrán transferir las licencias

En pocos días comenzarán además a ofrecer el servicio de recarga de la tarjeta inteligente de la EMT. También asegurarán todos los establecimientos

MATUCHA GARCÍA. MÁLAGA
El propietario de una licencia de quiosco que no tuviera descendencia directa estaba abocado hasta ahora a malvender el esfuerzo de toda una vida al no tener derechos sobre su negocio. Esta situación pasará a la historia en la capital, según celebró ayer el presidente de la asociación que aglutina a este colectivo, Akima, Jerónimo Núñez.La medida, que ya ha sido aprobada por el Ayuntamiento de la ciudad y publicada en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), fue ayer uno de los temas centrales de la asamblea celebrada por esta organización. "Antes sólo se podía transferir de padres a hijos y a partir de ahora podrá realizarse con una persona que no sea familiar directo. A cualquier persona que acredite que necesita trabajar", explicó Núñez. La intención de la asociación es que esta medida se extienda a toda la provincia, para lo que se pondrán manos a la obra.Los quioscos de Málaga ofrecerán además en pocos días un nuevo servicio, y es que realizarán recargas de la tarjeta inteligente de los autobuses urbanos pertenecientes a la Empresa Malagueña de Transporte (EMT). "Será una cuestión de días. Estamos a la espera del programa necesario, que además se incorporará a la misma máquina de recarga de telefonía", indicó. La experiencia comenzará en 15 quioscos, para extenderse posteriormente al resto de establecimientos de la capital.Seguros. Otro de los asuntos que se abordó en la asamblea fue la iniciativa de asegurar todos los quioscos situados en la vía pública. También se informó del estado de las cuentas. El presidente de Akima, Jerónimo Núñez, agradeció el apoyo del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, al gremio.Núñez dijo además que están a la espera de solucionar otra cuestión, en este caso, con la Junta de Andalucía, que es el hecho de que se esté vendiendo tabaco en establecimientos de ´todo a cien´ o en cibercafés. "Si venden que cumplan con la legalidad porque nosotros hemos tenido que instalar máquinas y pagamos una licencia por tal concepto", reseñó a este periódico.El presidente de Akima comentó que existen alrededor de 550 quiosqueros en la provincia, de los que 400 están instalados en la capital. De éstos, unos 450 están asociados a Akima, 330 de la capital malagueña.