sábado, 12 de noviembre de 2011

El viejo y su cuchara.

La sabiduría oriental nos puede enseñar un camino, el de la paciencia.

Sus resultados, aunque ya nos los han contado alguna vez, tendemos a olvidarlos y siguen siendo tan sorprendentes como poco practicados.


Cuenta la leyenda que uno de los habitantes más viejos de un pequeño pueblo construido a los pies de una gran montaña empezó un día a levantarse muy temprano y salir hacia la montaña con una cuchara en la mano.

Sus vecinos se preguntaban qué hacía el anciano todos los días saliendo del pueblo al amanecer con una cuchara.
Hasta que un día le preguntaron y éste respondió:

“Supongo que os habréis dado cuenta de que la montaña bloquea los cálidos rayos del sol durante la mayor parte del año, dejando en la sombra a nuestro maravilloso pueblo.
Un día pensé que si no estuviera ahí la montaña, disfrutaríamos todos del calor y la luz del sol todo el año, y seríamos más felices, así que decidí empezar a quitar la montaña de ahí”.

Sus vecinos no salían de su asombro.
¿Pero cómo podía pensar el anciano que iba a desplazar una montaña a base de cucharadas?
El viejo simplemente les respondió:

“Alguien tiene que empezar”.


"Si una persona es perseverante, aunque sea dura de entendimiento, se hará inteligente;
y aunque sea débil se transformará en fuerte".
Leonardo Da Vinci (1452-1519)