sábado, 9 de mayo de 2009

Quioscocalipsis Now

CARLOS GARRIDO
En el último artículo escribíamos sobre nuevos comercios que surgen.
Hoy podríamos visitar el reverso del tema. Locales de siempre que cierran. Cualquier paseante se habrá dado cuenta de que, últimamente, Palma está llena de quioscos cerrados.
Los quioscos de prensa son uno de esos elementos urbanos que reproducen el efecto "casita".
Los recuerdo pintados de verde, con su escaparate de publicaciones, en una época en que la comunicación se realizaba sustancialmente por la prensa escrita.
Durante mucho tiempo los quioscos representaban la novedad. Allí estaban los diarios con las últimas noticias, las revistas, los tebeos. Había una fascinante contradicción entre lo sumario de su arquitectura, al fin y al cabo no eran más que un pequeño chamizo, y el valor y la variedad de lo exhibido. Durante los años de la transición fueron el auténtico vehículo del cambio social. Allí estaban las revistas de corte político, las primeras portadas de "destape", los coleccionables... Todo humilde y a poco precio, pero de un valor incalculable.
El quiosquero o quiosquera tenían algo de chamanes.
De pequeños nos guardaban los cromos de nuestras colecciones, luego se sabían de memoria los fascículos que nos faltaban, nos guardaban el "Triunfo" o el "Hermano Lobo" que había sido retirados por la "autoridad competente". En cierta manera, compartían con nosotros muchas cosas. Porque sabían de nuestras debilidades más íntimas. "Ya viene el señor ese del coleccionable de barcos dentro de botellas". Eran personajes cercanos, con los que siempre te unía una cierta complicidad. Pues bien, parece que el público en general y sobre todo la juventud le están dando la espalda. Los periódicos se venden en la calle, o se regalan. Las revistas publican sus contenidos por internet. El quiosco ha dejado de representar la actualidad y el atractivo del papel impreso. No hay nada más triste que verlos cerrados, mudos. Sin aquel colorido tan parisino de las portadas y las postales. Desnudos en su esquelética pobreza.

http://www.diariodemallorca.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009050900_4_461841__Diario-de-Palma-Quioscocalipsis