miércoles, 9 de marzo de 2011

El que se va a Sevilla pierde su silla.

Durante un tiempo se han venido enumerando, descubriendo, debatiendo y denunciando los problemas de la red de ventas de publicaciones periódicas.

La mayoría de los vendedores hemos llegado ya entre otras a estas conclusiones:

1.Las publicaciones son poco rentables
2.Estamos siendo expoliados por los distribuidores con sus portes
3.Los editores de prensa han encontrado un filón con los cupones y cartillas a esto le voy a llamar directamente estafa o si quieren robo
4.Tenemos que soportar distribuidores déspotas dirigidos a veces por alumnos aventajados de mozo de almacén.
Las publicaciones no son rentables

Tanto es así que la sustitución ha comenzado, los kioscos inventan su nueva realidad y van sustituyendo a esa mercancía engorrosa que tiene márgenes de limosna y costes de limusina. Cada vez vemos más kioscos desabastecidos de revistas y publicaciones (las devuelven tal como llegan) y se llenan de patatas, souvenir, refrescos y toda clase de juguetes.

La prensa bajo un fuego cruzado de acusaciones de ser periódicos “semi-gratuitos” se regala por doquier en centros educativos, hospitalarios y religiosos en instituciones y hasta en bares y comercios.

Las suscripciones alcanzan descuentos muy superiores a los que accedemos la red de venta y se les lleva la prensa a la puerta de su casa mientras permiten que el distribuidor (el mismo que reparte gratis a domicilio) asalte a los vendedores con sus portes.

Asistimos atónitos a un bombardeo de ofertas de empresas o centros comerciales que ofrecen al cliente terminal un descuento superior al que recibe el kiosco.

Expoliados por los portes

Aparte de lo comentado en los párrafos anteriores Los portes se han convertido en la vedette de los distribuidores, cada año suben lo que les apetece, sin miramientos. Hace 5 años y viendo la evolución que llevaban estas subidas hice una gráfica que repartí en una asamblea de vendedores de Sevilla para advertir de cantidad que pagaríamos en unos años, pues bien ingenuo de mí, me quedé cortísimo. Sgel ha perdido la mesura, este año en Sevilla subida de un 7% con la crisis que padecemos y cuando reducen días de reparto y congelan salarios a los ruteros.

Lo de Logista es patético no cobra portes a los nuevos vendedores, me refiero a los que no han solicitado sus servicios ya que necesita puntos de venta, las revistas que distribuye entre ellas el Telva, Woman, Aventura de la Historia, Descubrir el Arte etc.. le obligan a mantener la distribución en los puntos de venta si no quiere ver como le retiran su distribución y mientras a los vendedores que llevamos años colaborando con ellos nos mantienen estos portes e incluso incrementan su cuantía.

Esto que afirmo está documentado

Los cupones y/o cartillas


Es la última gallina de oro, te envían las baratijas defenestradas por los bazares chinos muchas de ellas con precios irrisorios y tienen la osadía de pedirte un comprobante de venta conjunta osease un cupón por cuya gestión eso si no te pagan absolutamente nada y claro todo esto lo hacen amparados en el primo de zumosol llamado D. distribuidor y de esta manera comprobamos como periódicos que si desapareciesen mañana ningún vendedor notaría su ausencia son capaces de imponer estas condiciones ilegales e inmorales.

No se puede cargar mercancía no servida explicar esto es hasta cansino, si en tu albarán pone que has recibido 50 y devuelto 10 el mismo documento está afirmando que has vendido 40 todos los demás cargos son ilegales y no estamos obligado a su pago, nadie lo está ante una mercancía inventada.

Las distribuidoras algunas de ellas dirigidas por pequeños déspotas que no tendrían ningún futuro en un mercado libre imponen sus particulares leyes y así vemos como exigen formas de pago como la domiciliación bancaría bajo amenaza de cortar el servicio ignorando otras formas legalmente aceptadas como ingresos, efectivo, pagares o talones bancarios.

Para el que se queda sin liquidez tienen un plato un plato fuerte preparado: la tarifa plana de gastos bancarios que según ellos cubren los gastos producidos (hasta aquí correcto) más los descubiertos que le producen a ellos (sniff). De esta forma se embolsan por gastos un recibo o talón devuelto una cantidad muchísimas veces superior a las legalmente publicadas por la entidad bancaría. De nuevo usan la amenaza del corte de servicio como herramienta para la extorsión.

Peligro peligro el que tiene el gerente acomplejado el que en las reuniones de taifas queda como un bufón incapaz de controlar a su prole. Este dragón herido lo derrumba todo con su cola, no piensa en las consecuencias y perjudica con su torpe defensa a su imperio, solivianta y convierte en un polvorín a una red de venta que lo único que pide es que no se le quite lo que es suyo, en otras palabras Honestidad.

Todas las formas de tiranía comercial que he mencionado solo son posibles en el mundo monopolista que los editores han construido para sus publicaciones. Es necesario contrarrestar este desequilibro pero desde luego una premisa fundamental es la unión de acción y por supuesto que alguien acepte coger el cetro para iniciarlas. ¡Ojo, coger el cetro no el cesto!

Mientras tomamos medidas que ya se postergan demasiado tiempo cada uno de nosotros ha comenzado ya la sustitución y poco a poco las publicaciones que ya no merecen ni siquiera nuestro respeto irán perdiendo peso y los reyezuelos se quedarán desnudos viendo como el mundo se mofa de su desnudez.

Otra cosa no puedo entender es cómo muchos vendedores continúen proveyéndose en las tiendas virtuales y almacenes de estos distribuidores.

Enrique Díaz (Alenvedi) desde Sevilla.


http://adi-today.es/columnas/40/841